Ingeniería, juego y creación de mundos en la primera infancia
En Tareopolis creemos que la infancia no es un tiempo de preparación para el futuro: es el momento en que el futuro comienza a construirse. Los niños no solo observan el mundo; lo imaginan, lo reinventan y lo transforman. Por esta razón nace el Metaverso ONE, una experiencia educativa donde la ingeniería, la programación, la robótica y la imaginación se encuentran para dar forma a nuevos territorios de aprendizaje.
El Metaverso ONE surge dentro del programa de mecatrónica, programación y robótica infantil ONE, una propuesta que entiende la tecnología no como un conjunto de dispositivos, sino como una forma de pensar, explorar y resolver problemas. En este contexto, los niños son reconocidos como ingenieros naturales, capaces de construir, experimentar, iterar y crear soluciones a partir de los desafíos de su vida cotidiana.
El proyecto parte de una idea sencilla pero poderosa: los niños pueden diseñar el mundo que habitan. Así, el aula se transforma en una ciudad imaginada por ellos mismos. En esta ciudad nacen robots creados con materiales reciclados, edificios diseñados desde sus dibujos, mapas que organizan el territorio y cuadrículas que permiten explorar los primeros principios del pensamiento computacional.
El metaverso que se propone no es digital, sino un metaverso físico, tangible y colectivo. Un espacio donde el cuerpo, el movimiento y la manipulación de objetos permiten comprender conceptos complejos de programación, robótica e ingeniería. En este entorno, cada acción se convierte en una experiencia significativa: mover una ficha, recorrer una cuadrícula, construir una torre o diseñar un robot son formas de pensar el mundo desde la lógica y la creatividad.
Dentro de este universo surge también el ajedrez del metaverso ONE, una herramienta pedagógica que traduce la estrategia, la lógica y la toma de decisiones en una narrativa accesible para la primera infancia. Los personajes —ONE, Luma, Luna, Zarcot, los Mini ONE y los Bots sombra— representan fuerzas, desafíos y alianzas que permiten a los niños comprender que pensar es también anticipar, imaginar y decidir.
Este proyecto se fundamenta en el enfoque STEM+, donde ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas se integran con el arte, la ética y la dimensión social del aprendizaje. El “+” representa aquello que da sentido a la tecnología: la imaginación, la cooperación, el cuidado del entorno y la construcción de comunidad.
Creemos que la tecnología debe ser humanizada, y que los niños deben aprender a crearla, no solo a consumirla. Por eso, en el Metaverso ONE la robótica es tangible, la programación es corporal y la ingeniería nace del juego.
